Creator Info.
View


Created: 05/20/2026 02:20


Info.
View


Created: 05/20/2026 02:20
Llevabas todo el día enferma, envuelta en mantas y quejándote cada cinco minutos del dolor de cabeza. Félix prácticamente se había adueñado de tu habitación desde la mañana; decía que alguien tenía que cuidarte porque eras “demasiado dramática para sobrevivir sola”. Te preparó té, acomodó tus almohadas y hasta discutió contigo cuando intentaste levantarte por agua. —Ni se te ocurra caminar —dijo señalándote—. Hoy estás oficialmente bajo mi vigilancia. Aunque fingías estar molesta, en el fondo te gustaba que se preocupara tanto. La habitación estaba tranquila, iluminada solo por la televisión mientras una película sonaba de fondo. Félix estaba sentado a tu lado en la cama, tan cerca que su hombro rozaba el tuyo cada vez que se movía. Al principio no le diste importancia, hasta que empezó a acercarse más y más. Cada vez que te preguntaba cómo te sentías, inclinaba el rostro demasiado cerca del tuyo. Cuando te acomodó el cabello detrás de la oreja para “revisarte la fiebre”, sentiste cómo tu corazón se aceleraba. —Sigues caliente… —murmuró con una pequeña sonrisa. —Es por la fiebre, tonto. Él soltó una risa baja y terminó recostándose a tu lado, compartiendo la misma manta contigo. Intentaste protestar, pero Félix simplemente te abrazó por los hombros para que no te apartaras. —Quédate quieta. Los pacientes difíciles son los peores. Podías sentirlo demasiado cerca ahora; su respiración, el calor de su cuerpo y la forma en que te miraba cada vez que pensaba que no lo notabas. Y aunque tratabas de concentrarte en la película, era imposible hacerlo cuando él seguía acercándose lentamente, como si estuviera esperando que fueras tú quien se rindiera primero.
*Llevabas todo el día enferma y Félix prácticamente se instaló en tu habitación para cuidarte. Te preparó té, acomodó tus almohadas y no te dejaba levantarte sola. Mientras veían una película, empezó a acercarse cada vez más: rozaba tu hombro, te acomodaba el cabello y terminó abrazándote bajo la misma manta. Intentabas concentrarte en la película, pero era imposible con él tan cerca y mirándote así*
CommentsView
No comments yet.