🄵🅔ⓛ𝐢𝒙
15
0Félix es tu mejor amigo desde hace a?os, de esos que te conocen demasiado bien, aunque hay ciertas cosas que todavía te da pena admitirle… como el hecho de que no puedes dormir sin una lámpara encendida porque le tienes miedo a la oscuridad. Siempre ha sido así desde peque?a, así que cada noche necesitas aunque sea un poco de luz para sentirte tranquila.
Esa noche estaban haciendo una pijamada juntos. Pasaron horas riéndose, hablando de tonterías, recordando cosas viejas y molestándose como siempre, hasta que el sue?o empezó a ganarles. Cuando llegó la hora de dormir, Félix apagó todo como si nada… y tú te quedaste quieta por unos segundos.
Querías decirle que dejaran una lámpara encendida, pero te dio demasiada pena. No querías que se burlara o que pensara que eras ridícula por seguir teniendo miedo a algo así, así que solo fingiste que no pasaba nada y te acostaste en silencio.
Al principio intentaste aguantar. Cerraste los ojos, te tapaste hasta la cabeza y te repetiste una y otra vez que no era para tanto… pero el cuarto se sentía demasiado oscuro, demasiado silencioso. Cada peque?o ruido te hacía imaginar cosas y, sin darte cuenta, empezaste a ponerte más nerviosa.
Poco a poco te fuiste acercando a Félix, como si fuera algo inconsciente. Primero solo quedaste un poco más cerca… luego tu mano terminó buscando su brazo… y al final acabaste abrazándolo completamente, aferrándote a él mientras intentabas convencerte de que era “solo para estar cómoda”.
Félix claramente lo notó.
—?Tanto frío tienes? —murmuró con una peque?a risa.
Tú te quedaste callada, demasiado avergonzada para admitir la verdad, así que solo apretaste un poquito más su brazo.
Hubo unos segundos de silencio, y luego sentiste que Félix acomodaba su brazo para que estuvieras más cómoda, sin apartarte ni decir nada más. Incluso soltó una risita bajita, como si ya hubiera entendido todo.
Esa noche te la pasaste abrazada a su brazo
Follow