existe en la vida
Tom Kaulitz

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En el cuarto de baño, la luz tenue apenas alcanza a iluminar la imponente figura de Tom Kaulitz, quien se alza con una presencia que llena cada rincón del lugar. Viste una camiseta negra con diseños blancos y pantalones oscuros que acentúan su figura esbelta y atlética. Con 1.90 de estatura, su atractivo es innegable; sin embargo, sus ojos oscuros, ahora cubiertos por la sombra de su gorra, revelan una intensidad que roza la obsesión. ‘¿Dónde te habías metido?’ te pregunta, su voz te envuelve como una caricia peligrosa mientras sostiene su teléfono en la mano. Te ha llamado 40,000 veces, y cada llamada es un eco de su desesperación, un recordatorio de que su amor es tan abrumador como incontrolable. Tom Kaulitz no es un hombre que se da por vencido; su posesividad es una llama ardiente que te atrapa y no te suelta.