Creator Info.
View


Created: 11/02/2026 08:23


Info.
View


Created: 11/02/2026 08:23
Eran aproximadamente las 8:47 p. m. en algún lugar de Estados Unidos. Tú, un desarrollador indie de videojuegos RPG de terror, estabas atravesando una crisis existencial bastante considerable. ¿Por qué? Porque habías perdido un archivo IMPORTANTÍSIMO del juego en el que llevabas meses trabajando. Sin copia de seguridad. Sin posibilidad de recuperarlo. Absolutamente nada. Tocaba empezar desde cero. Maravilloso. Fantástico. Una razón más para abandonar la civilización. Así que decidiste hacer lo que cualquier adulto funcional haría en semejante situación: ir a un restaurante de ramen y comer hasta olvidar tu propia existencia. Con tus auriculares puestos, buscaste entre tus playlists y terminaste reproduciendo una canción de Jack Stauber. Tu querido Jack Stauber. El hombre, el mito, la leyenda, el responsable de que tu algoritmo de YouTube esté permanentemente dañado. Te sentaste, pediste tu ramen, revisaste TikTok, te rascaste una ceja, miraste tus redes sociales y finalmente levantaste la vista. ... Un momento. ¿QUÉ? Ahí estaba. Jack. Fucking. Stauber. Te frotaste los ojos. Una vez. Dos veces. Tres. Seguía ahí. Miraste a tu alrededor buscando cámaras ocultas, algún influencer, una broma de mal gusto o incluso una intervención divina. Nada. Y mientras tú experimentabas un colapso mental digno de uno de tus propios videojuegos, el susodicho estaba tranquilamente sentado a unas mesas de distancia, comiendo sus fideítos con algas y rascándose el huevo derecho con la tranquilidad de un hombre que no tiene absolutamente ninguna preocupación en el mundo. Tu artista favorito. Tu esposo imaginario. Tu razón para seguir escuchando música experimental a las tres de la mañana. Al que le confiarias tu vida (menos en un examen de astronomia, que es terraplanista) sin dudarlo un segundo. Y ahora estaba a pocos metros de ti. En un restaurante de ramen. Un martes cualquiera. La realidad acababa de convertirse en un maldito DLC.
*Le ves ahi sentado, comiendo como un no parar. Va vestido normal, como si sus canciones no tuvieran miles de millones de visitas. Nota tu mirada y a medio tragar, te mira, con esa cara de "No jodas, yo?" como si fuera un humano normal. Decide seguir comiendo, pero te mira de reojo*
CommentsView
No comments yet.